dimarts, 10 de desembre del 2019

Selbstauflösung. Margot Pilz





Aquesta exposició m’ha semblat molt necessària per fer visible a totes aquelles artistes que la engloben que van voler fer un intent de no silenciar la repressió constant contra la figura de la dona que durant tants anys s’ha mantingut (i, en part, és manté). Per aquesta raó si oblidem la història penso que també oblidem perquè som aquí i perquè som com som. I l'art en totes les seves formes és el mecanisme perfecte per tenir-ho sempre present. 


He escollit “Selbstauflösung” (Autodissolució 1978/2015) de Margot Pilz, una activista visual austríaca i pionera de l’art conceptual i digital a Àustria. A l’exposició s’explica que va començar a fer-se autoretrats després del 14 d’abril de 1978, quan va participar en una convocatòria d’una trobada de dones a Viena i la policia va actuar amb violència per obligar les participants a deixar lliure el carrer. Amb aquest treball fotogràfic va voler mostrar el seu estat emocional i psicològic després d’aquesta experiència. Amb aquestes imatges es pot veure l’artista movent el cap d’una manera enèrgica intentant, en va, alliberar-se de les corretges que du lligades al pit. 


Personalment aquest treball em sembla interessant per com es mou dins d’aquest contingut reivindicatiu i per la contundència de les fotografies. Potser no és la obra més controvertida o xocant de l’exposició però em sembla interessant com l’artista interpreta aquesta anguniosa obstrucció, el dolor i la ràbia que transmet a través d’aquestes imatges mogudes i mig borroses però especialment entenedores. Em sembla curiós que l’artista comencés a fer autoretrats després d’un acte de repressió per part de la policia, com si s’hagués trobat a ella mateixa en aquells moments de violència, por i impotència. El poder sempre ha reprimit la voluntat crítica d’un poble que lluita per uns drets que se’ls hi estan sent negats, per l’artista aquell dia va ser un exemple i també per desgràcia en continuem tenint encara avui arreu del món. 


Així doncs, com a futures artistes i ciutadanes d’aquest món penso que l’art, en menor o major mesura, hauria de ser crític o observar la política com a possible eina de treball.


Marta Rodríguez Pedrals. 1A. CAC

Feminismes

Después de hacer un recorrido exhaustivo por la sala de la CCCB, decidí que mi obra
seleccionada se trataría de la pieza fotográfica de Lil Dujoire Zonder Titel(1977).
Está, expuesta en el apartado dedicada a la reclusión y evasión qué sufrían las
mujeres de la época, me llamó especialmente la atención por su estética de fotografia
de posado académica. Se trataba de una serie de 6 fotografías en blanco y negro de
un tamaño de (6) x 18 x 24 cm en las que se puede apreciar una figura desnuda
posando en el propio suelo en diferentes posturas. A primera vista, es un poco difuso
hallar el género de la persona, pero por el propio montaje de la imagen y la
composición de ella da a pensar qué se trata de una figura femenina. Sin embargo ,
más allá de la realidad, nos encontramos qué es todo lo contrario: un hombre.

La artista Dujoire nos relata en esta conflictiva relación de imágenes un diálogo que
desafía al espectador o espectadora. Sin darnos cuenta, actúa con nosotros y nos
pone a juicio nuestra manera de observar y cuestionarnos como de alienada está
nuestra visión por la época colonial pasada. Por ello mostró cierto interés en esta
obra en particular, ya que yo caí en su trampa pero a la vez me dio qué pensar sobre
el tema. Me dio qué recapacitar el sistema que se nos ha impuesto sin darnos cuenta,
como a la mínima que nos difuminan una imagen, no ven los ojos sino las referencias
que hemos adquirido a lo largo de los años. Digamos que la bombilla de debatir y
recordar que hay una serie de posturas implementadas las cuales las relacionamos
directamente a un género. Esto carece de sentido, aun ya sabiendo lo de antes caí en
la trampa de la imagen. Tuvo un carácter positivo en mi por eso, el cual hizo
recordarme sobre el tema y darle otra vez vueltas desde la última vez. Por ello la
escogí, no solo por los atributos formales de la imagen (los cuales me parecen
atrayentes) sino por el trasfondo detrás de ella.

En relación a las demás obras de la exposición también se detallaron obras qué
hablaban de discursos similares, una en la cual trataba de diferentes poses de
hombres y mujeres del s. XIX de piernas entre otros o el recurso audiovisual de
Natalia Li de Local 30 dónde utiliza salchichas o plátanos qué llevarse a la boca para
poner sobre la mesa un contexto artificial y conservador que le damos a su video sin
tan solo saber de qué va o con qué intención hizo la artista este. Es por eso
importante reflexionar no solo en el mensaje de la obra que observamos en la
exposición ni solo como las miramos, en qué perspectiva y el porqué tenemos está
visión culturalmente sexualizada; en la mayoria de casos machista y colonial.

Erik Silva Madero

diumenge, 8 de desembre del 2019

OLD MISTRESSES. Cortando el Gombrich, reescribiendo la Historia del Arte. María Gimeno.




Ana Isabel Pulido Sánchez
NIUB 10151783
Últimas Tendencias (Victor Ramírez)

“QUERIDAS VIEJAS” (OLD MESTRESSES), María Gimeno.
Cortando el Gombrich, reescribiendo la Historia del Arte


                                                        
María Gimeno nos presenta una de sus obras de arte en modo de conferencia performativa, una performance[1] que no deja indiferente a nadie. ¿Alguna vez te habías cuestionado la falta de mujeres artistas en el libro por antonomasia de la Historia del Arte de E.H. Gombrich (1909-2001)? Si la respuesta es no, ya somos dos. Y tal como me explicó María Gimeno, ella misma se dio cuenta de la ausencia de las artistas hace muy poco tiempo, me explicó que debió ser para el año 2013, gracias a realizar la lectura de Rozsika Parker y Griselda Pollock, “Old Mistresses, women art and ideology (1981) .
En esta performance María Gimeno de alguna manera tiene una misión y lo que pretende es subsanar el error de Gombrich incluyendo con cariño y con mucho respeto, aún utilizando una herramienta contundente como es un cuchillo de cocina, introduciendo las páginas que faltan. Su misión es completar la historia del arte escrita por Gombrich, la cual en su segunda edición solamente incluía una artista, la alemana Käthe Kollwitz.
Hay que hacer hueco a las mujeres creadoras”, según palabras de Gimeno[2].

En el momento en que conocí a María Gimeno el pasado 8 de diciembre de 2019, en el que pudimos disfrutar de su compañía durante una hora y media en la intimidad de la clase que dirige Assumpta Bassas “Perspectives feministes a la història de l’art”, para mí fue un antes y un después, tanto en mi carrera profesional como en mi vida personal; y cómo bien me dijo Gimeno en una conversación por e-mail días después de nuestro encuentro: “¡Te advierto! Una vez que abres los ojos, ya no los vuelves a cerrar nunca más, pero eso es bueno porque eso quiere decir que tú se los abrirás a más personas”.
¿Cómo puede ser que una chica de 36 años cursando 4º de carrera de Historia del Arte no se haya dado cuenta que en la obra de E.H. Gombrich no nombra a ninguna mujer en él? Es más, otro detalle que me hizo caer en la cuenta Gimeno fue que Gombrich dentro de sus comentarios hacia obras realizadas por hombres, pero con un cariz femenino, ya no tenía unas apreciaciones tan buenas por su parte como pudiera tener hacia otras. Todo lo que tiene un tamiz femenino no parece agradar a Gombrich.


Gimeno indica que, apoyada en una bibliografía de críticas e historiadoras fundamentalmente feministas, que fueron las que abrieron a partir de los años 70 la brecha para comprender y situar este olvido garrafal de la historia del arte, estas antecesoras fueron las primeras en levantar la mano, comenzaron a reivindicar la falta de visibilidad de estas mujeres artistas, simplemente no estaban en museos, ni galerías, ni en revistas especializadas, ni libros ni medios de comunicación. A Gimeno el estudio de los textos de Linda Nochlin, Griselda Pollock y Rozsika Parker, Christine Battersby, Judith Butler, Patricia Mayayo, Estrella de Diego, Miriam Fernández Cao, Frances Borzello, Silvia Federicci le sirvieron de guía y apoyo teórico, crítico e histórico porque tal y como ella nos explicó en su visita, ella no es historiadora del arte y ese estudio ya lo habían realizado sus antecesoras. Hablemos ahora de un tiempo antes de Gimeno, en el que nos encontramos con la Italiana Christine de Pizán (siglos XIV-XV) filósofa, poeta humanista y la primera escritora profesional de la historia, considerada por algunas autoras como precursora del feminismo occidental. Pizán se sitúa en el inicio de la llamada querella de las mujeres[3], un debate literario surgido en torno a la situación de las mujeres y su defensa frente a la situación de subordinación que marcaba la época. A través de todas ellas, Gimeno va encontrando artistas cuya autoría está reconocida a partir del siglo X.  Su primera página insertada figura en el capítulo VIII de la obra de Gombrich, que corresponde a la Alta Edad Media, dedicada a la miniaturista Ende, la primera pintora europea conocida, nacida en Zamora, que ilustra el Beato de Gerona. Gimeno empieza en el siglo X porque la búsqueda de datos fiables antes de esas fechas es complicada, de manera que Gimeno comienza a introducir las páginas que faltan a partir del siglo X y de ahí continua hasta el 1950 del siglo XX que es cuando fue publicado por primera vez[4].
Desde que Gimeno comenzará su proyecto de “Queridas Viejas” ha introducido en el libro alrededor de 90 mujeres artistas. Gimeno tras introducir la página que falta en el libro de Gombrich, introduce brevemente a las artistas con datos de su vida y de su trabajo.
Tal y como indica el Museo del Prado[5], donde expuso Gimeno el pasado mes de noviembre, el criterio de selección sigue las cuatro reglas que impuso Gombrich: hablar solo de obras cuya imagen pueda mostrarse, hacer referencia en exclusiva a artistas con trayectoria profesional, mostrar “verdaderas” obras de arte; y por último, “romper con cualquiera de las anteriores reglas”.
Referente al título de la obra, Gimeno ha querido llamar a su obra “Queridas Viejas” por la traducción literal que el traductor de Google le dio cuando ella quiso saber la traducción de la obra de Parker y Pollock:  Amantes= Queridas = Mistresses (femenino, plural), Old= Viejas (femenino, plural) en contra de “Old Masters” (en inglés Grandes Maestros). Hoy día haciendo la misma búsqueda, nos da el mismo resultado.


¿Con qué sensación marchas de la conferencia performativa de Gimeno?
En mi caso con un muy buen sabor de boca, feliz y contenta de ver como al fin  se realiza un poco de justicia por todas esas mujeres artistas sin visibilidad en la historia, de las que se nos priva al resto de las personas y que en el siglo XXI se sigue luchando por darles visibilidad, por completar la historia, esa historia que evidentemente está escrita por hombres blancos y poderosos donde no hay lugar para quienes ellos no consideran a la altura (evidentemente por exclusión de genero). 



[1] María Gimeno en el Museo del Prado, [En línea, rescatado el 1/12/2019]
[2] María Gimeno, reescribiendo la Historia del Arte. [En línea, recatado el 1/12/2019]
[3] Laurenzi, Elena (2009), “Christine de Pizan: ¿una feminista ante litteram?”, Lectora, 15: 301- 314. ISSN: 1136-5781 D.L. 395-1995.
[4] María Gimeno, pàgina oficial. [En línea, rescatada el 2/12/2019] https://www.mariagimeno.com/QUERIDAS-VIEJAS-PROYECTO

dissabte, 7 de desembre del 2019

Valie Export, art de guerrilla


VALIE EXPORT
Art de guerrilla

"Brujería, mujeres militando en grupos armados y creando células autónomas en estos, boicots a concursos de bellezas o, en Londres, al Miss Mundo. Autodefensa"


La visualització dels genitals femenins i les reivindicacions de l'espai públic per a les dones és present en moltes de les obres de l'exposició de Feminismes! del CCCB.
Dins d'aquest imaginari d'imatges i reivindicacions l'obra de VALIE EXPORT destaca per la seva violència performativa, per la transcendència política i per la conscienciació de l'espai des del cos femení.

"Actionshose: Genitalpanik" (1969) i "Tapp und Tastkino" (1968) són dos de les performances que s'exposen juntament amb el reportatge fotogràfic de "Körpenkonfigurations" (1976). Les tres posen al centre de l'obra el cos femení, qüestionant i presentant-lo com a punt principal del conflicte que s'evidencia, la violència patriarcal de la societat, que crea la visió seductora, sexual, romàntica, dèbil, obedient, etc. dels cossos de les dones.


Utilitzant l'espai públic com a mitja d'acció, EXPORT, utilitza les armes de la performance per a posar el seu cos enmig "d'un camp de batalla". El seu pubis armat amb una metralladora davant una sala de pornografia masclista, Els seus ulls mirant l'espectador que toca els seus pits al mig del carrer de manera voluntària, el seu cos davant l'organització de l'espai urbà pensat per a homes i pel seu consum, deixant de banda la socialització veïnal i la cooperació ciutadana. El seu cos, la seva arma, la seva terra de lluita col·lectiva.

L'alteració de l'ordre heteropatriarcal i la visibilització i denúncia de l'abús de poder a la nostra societat on el cos femení no hi té cabuda, són dos dels objectius cabdals per l'obra d'EXPORT.

" if
 i hadn't been provotacive, i couldn't have made visible what i wanted to show. I had to penetrate things to bring them to the exterior"

Paraules contundents en un entorn on la dominació masculina no deixa visibilitzar més que el discurs dominant.

«La posición del arte en el movimiento de liberación de las mujeres es la posición de la mujer en el movimiento artístico. La historia de la mujer es la historia del hombre, porque el hombre ha definido la imagen de la mujer para ambos, hombre y mujer; el hombre crea y controla los medios sociales y de comunicación, así como la ciencia y el arte, la palabra y la imagen, la moda y la arquitectura, el transporte social y la división del trabajo. Los hombres han proyectado su imagen de la mujer en dichos medios, y en consecuencia con esos patrones han hecho sombra a la mujer» (Women's Art: A Manifesto, marzo de 1972)




La conceptualització política de VALIE EXPORT és un discurs radical de l'oprimit i l'invisibilitzat. L'espai públic és on transcorr la vida, i és el lloc on a de transcórrer l'art. EXPORT s'apropia d'aquest espai per a transformar-lo en museu, en espai de reflexió i de conflicte, en espai de discurs, diàleg i confrontació amb la realitat davant les pràctiques tradicionals i romàntiques, davant el fet sublim d'una pintura de quatre metres de llarg on la realitat social passa de llarg per atrapar-se dins un espai d'alienació individual.

El conflicte passa a ser part de cada un dels espectadors que es trobaren davant les insinuacions violentament reals de l'obra de l'artista, incapaços de desaparèixer quan l'apropament del problema els toca fins i tot la pell. ("Touch Cinema"1968)

Respostes i explicacions incòmodes per a accions i espais experimentals. Autodefensa material contra la violència institucional.

L'obra de VALIE EXPORT treu a la superfície part de les incomoditats de la seva realitat, conjuntament amb moltes de les altres obres, de les artistes igualment conscienciades, de l'exposició de Feminismes!

Rosa Antònia Fiol
7/12/2019



Webgrafia:






divendres, 6 de desembre del 2019

GINA PANE. SOBREPASANDO LÍMITES. "LA LAIT CHAUD". 1972




Gina Pane durante casi todo sus recorrido recurrió a la  performance para poder comunicar al espectador las verdades que ella sentía y vivía. Teniendo en cuenta el contexto histórico en el que se encuentra y en qué exposición la he descubierto, podemos decir que su discurso y su práctica artística trabajan mano a mano en una sintonía perfectamente melódica y armoniosa.

La descubro con “La lait Chaud”, obra presentada en la exposición Feminismes del CCCB. Exposición que trata de hacer entender todo el recorrido del movimiento Feminista que surge después de la Segunda Guerra Mundial. Lo hace a partir de artistas y dividiendo la problemática en varios apartados como son, por ejemplo, mujeres de casa; represión, la mujer no puede ser artista o ideales de Belleza, que es donde encontraríamos la obra expuesta de Gina Pane.

Esta consiste en un seguido de imágenes donde primero se muestran un baño totalmente blanco, que rompe su estética pura con la aparición de una mancha de sangre y de nuevo, otro elemento blanco como la leche, que quiebra su estado al contener un pelo negro y oscuro. Estas fotografías se relacionan directamente y sin preámbulos con esas
realizadas en la performance y que se hallan a continuación. Es en Lait Chaud donde Gina Pane decide coger elementos que cortan, como son una cuchilla de afeitar o agujas de coser, para realizar incisiones por todo su debido cuerpo. El público allí presente, observa cada movimiento, pero solo reacciona de manera acongojada y nerviosa cuando ella decide llevar los cortes a su rostro. 

Hace falta pararse y reflexionar sobre todos los elementos que nos presenta Gina Pane para poder comprender bien su mensaje. Empezar por el corte resulta lo más sencillo, la violencia y agresividad de éste nos deja confusos y paralizados. Como alguien decide herirse de esta forma aparente y sin más, sabiendo lo que conlleva nos aturde. Pero detrás de la herida hallamos la marca, la cicatriz. Es allí donde debemos parar un segundo. Como todo ese dolor físico que ella siente no es más que un reflejo de lo que ocurre dentro de uno mismo. Como las transformaciones psicológicas, que suscitan en un cuerpo son igual o incluso más permanentes que las físicas. Podemos llegar a comparar esa cuchilla que se clava en la piel con esa experiencia con la muerte de alguien querido y que supondrá que cambiemos de por vida. Quizá podremos entrever, la relación que hay entre lo vivo que nos mata y lo muerto que supura. Es importante preguntarse qué tipo de relación decidimos tener como vivos que somos con todo aquello que está muerto. O porqué sazonamos el misterio que nos recorre constantemente con distracciones o teorías banales sobre la muerte. ¿Y es más, estamos seguros de que, de veras existe una respuesta?

Después de fijarnos en la herida pasaremos a observar el recorrido que ella realiza por su cuerpo. Como este empieza lejos del rostro y acaba en él, sometiendo al espectador a tener una reacción. Es sorprendente como, la historia siempre ha decidido separar el rostro del cuerpo, como si realmente fueran entes distintos que no tuvieran ninguna conexión y como si nada valiera más que el primero. Destrozarlo es como destruirse a uno mismo. Y aunque mucho de nosotros se halla en él, no creo estar segura de hasta que punto deberíamos excluirlo del cuerpo que lo sostiene. Digo que mucho se halla en él, aunque más bien deberíamos corregir y decir que lo hemos sometido a mucho. Las mujeres, sobretodo, han tenido que ser las esclavas de esta falsa realidad. Sin un rostro que sea aceptable por esta sociedad patriarcal que ha decidido crear sus propias normas injustas excluyendo en todo momento a las mujeres de cualquier decisión. Perpetrando en la idea que el cuerpo con el que has nacido ya no te pertenece y no te volverá a pertenecer hasta la muerte. El hecho que nunca vas a ser un cuerpo cualquiera, sino que siempre se te atribuirá una función: sexual, de trabajo, de dar placer, maternal…  El cuerpo de la mujer sometido a ser una máquina que solo sabe dar. Y ahora que Gina Pane lo hiere se convierte en algo todavía más oscuro y alejado pero que rompe con las normas impuestas. La máquina se convierte y ya 
no cumple con la función que le pide la industria.

 Otro ejemplo para entender esto lo podemos observar en la pieza Psyché (1974), donde, se infligió una herida sobre su vientre: un corte vertical y otro horizontal de los que su ombligo era punto central. Aluden al carácter procreador del vientre femenino, a la fusión del cuerpo de la mujer con la figura de la madre, ya que el ombligo es el canal básico de relación y alimento con el feto, y al rol maternal de la mujer. De nuevo ese carácter de máquina que convierte y somete al cuerpo. 

Cuando observo las imágenes soy incapaz de verla hiriéndose. Para mi no es ella la que crear el dolor sino solamente la que lo siente. El corte viene de algo externo, algo por encima de ella, que cuando la toca se transforma en algo interno, intrínseco y oscuro. Decidir sufrir de esta forma, mutilándose por una causa mayor, sabiendo lo que eso conlleva al propio cuerpo tiene algo ritualístico, algo que me impide pensar en ella como el único sujeto que afecta al mismo. Para mí, allí hay algo que la supera en fuerza e imagen. Y no solo su acción ayuda a apoyar esta idea sino todo lo demás, como son el color blanco que quiebra en pureza cada vez que lo rompe con algún elemento como la sangre o el pelo negro y los elementos a los que recurre como la leche, o la miel. Elementos que en sí contiene esta simbología casi religiosa. 

Para mi, Gina Pane consiguió sobrepasar el límite del dolor, lo macabro, lo puro, sincero y reflexivo.






Marina Carrasco Gracia I CAC I A1
Conceptos del Arte Contemporáneo 2019 / 2020


BIBLIOGRAFÍA

Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. Exposició FEMINISMES! /19 juliol 2019 - 5 gener 2020 [en línea]. Consultado el 13 d' octubre de 2019, desde:

Gina Pane, Günter Brus y las heridas simbólicas del cuerpo



http://masdearte.com/especiales/gina-pane-gunter-brus-y-las-heridas-simbolicas-del-cuerpo/

dijous, 5 de desembre del 2019

Howardena Pindell : Not so "Free, White and 36"


Howardena Pindell
Not so “Free, White and 36”
Exposició CCCB
Ana Isabel Pulido Sánchez
NIUB 10151783
Perspectives Feministes



M’apropo a veure la exposició de “FEMINISMES” al CCCB, el dia 8 d’octubre a la tarda desprès d’haver passejat pel MACBA, on també vaig poder veure algunes obres d’art relacionada amb el feminisme, encara que la exposició del MACBA era per cronología en cada temps podia veure una pinzellada de feminisme, amb Jo Spencer, Terry Dennett, Nancy Spero.









Nancy Spero. Pintura d’Artaud- Des d’aquest dolor.  1969.

Gouache, tinta i collage sobre paper. Col·lecció MACBA, incorporació 2004.





    
Una vegada al CCCB, entro i veig que hi han moltes obres desconegudes per mi fins aquest moment i totes em donen curiositat, algunes més que altres. Vaig caminant i, de mica en mica, vaig aturant-me davat de cada una de les obres. En arribar a l’arribar a la secció de “Reclusió / Evasió” , decideixo parar més atenció a les obres d’art de les artistes següents: Sonia Andrade, Anneke Barger, Renate Eisengger, Marisa González, Kirsten Justesen, Fina Miralles, FLorntina Pakosta, Margot Pilz, Howardena Pindell, Ludia Schouten, Elaine Shemilt, Annegret Soltau.
Em vaig adonar que, especialment aquesta temàtica, em feia parar a pensar més que les altres i que tenia més intriga envers aquest tema que no pas els altres i que  passava més temps mirant aquestes obres que no per exemple de les de la temàtica “La sexualitat femenina”, “Jocs de rol” o “els dictats de la bellesa”. Això va fer-me adonar que aquests temes em tocaven d’aprop.
Com vaig arribar a aquesta conclusió? No m’havia parat mai a pensar-ho, però, assintint a classes de “Perspectives feministes a la Historia de l’Art” i visitant aquesta exposició, em va fer-me adonar que a l’igual que ens exposa i ens relata Howardena Pindell al seu video, tots els membres de la societat estem arrelats a ella, intentem seguir totes les normes per la societat impossades per tal de no ser diferents i passar desapercebuts per poder viure més o menys tranquils.
En el seu cas, nascuda dona i negra, als anys que li va tocar viure, ja ho tenia més difícil que altre dona nascuda blanca, com bé ens mostra a la seva obra. Anys desprès, ha canviat molt les coses?
Al meu cas, dona nascuda als anys 80 crescuda a una família encara amb convencions una mica conservadores però ja prenent el camí de la liberació personal, els meus pares mai m’han posat cap limitació del que podia o no podia fer, Encara que tothom, pel fet de ser dones tenim els advertiments inconscients cap a nosaltres mateixes de “tingues cura per on vas, o com surtes al carrer vestida, etc.” Imagino que es difícil treure’ns aquests micromatxisme, els quals els tenim insertats al nostre interior, personalment jo estic lluitant per fer-los fora.



A banda del meu tema personal, espero que tota la societat, lluitem junts per arribar a una societat igualitaria on no tinguis més valor per ser una persona amb sexualitat masculina o femenina, per ser blanca o negra, per ser pobre o rica, per ser heterosexual o homosexual, etc. Sino que ens veiem simplement com persones humanes que convivim i compartim el mateix planeta.
M’agradaria no morir sense poder veure un avenç en aquest tema i que la meva filla pugui viure i tenir els seus desitjos plens  i que ningú la jutgi ni l’assetgi per ser una dona.



Entre totes les artistes de la secció “ Reclusió i evasió”, va haver una de les obres que em va cridar més l’atenció, va ser la de Howardena Pindell, “Free, white and 21”.


           
Enregistrament en vídeo: Free, White and 21:https://www.youtube.com/watch?v=b5tJNXiB9Ko
Vaig passar per davant d’un televisor on es veia un enregistrament en video on apareixia la Howardena Pindell. Em va cridar l’atenció, no sé perqué, ja que no era l’única obra en video exposada. Vaig seure davant del televisor, vaig llegir el titol “Free, white and 21” i vaig quedar-


me mirant el video. Al video sortia la Howardena Pindell explicant vivences tant de la seva mare al principi del video, com totes les seves vivences des de petita[1]. Cada vegada m’atrapava més la obra.
Em va agradar molt, tant per la crítica que fa Howardena Pindell a la seva societat com per el motiu que li feia realitzar aquestes obres, que l’explicarem més endavant.
Howardena Pindell sembla una dona amb moltes convincions i molt determinada, construeix una actuació de manera que aconsegueix que no et moguis del seient fins al final, es més, em vaig quedar amb ganes de veure més, de saber més coses sobre el seu passat viscut.
Howardena Pindell va tenir un accident molt greu de transit i a conseqüència d’això, va tenir una pèrdua de memoria transitoria, la qual cosa la va portar a realitzar el seu projecte Memory[2], anys de treball per compilar i fer recerca de tot el que havia viscut anys enrera i a través de fotografies, postals que havien enviat als seus viatjes, imatges, etc... va fer una recopilació de tota la seva vida per anar recordant-la. Així que, tal i com diu la seva comissària de la exposició a Chicago Howardena Pindell: What Remains to be seen, Valeria Cassel Oliver: [“ El eco de las imagenes evoca no solo el viaje físico  sino también el viaje en el tiempo y la capacidad de la artista para volver a despertar las experiencias a través del recuento y la revivicación. Una dualidad en la práctica de Pindell que ha persistido a lo largo de cinco decadas, obligándonos a ver, más allá de lo aparente, más allá de lo normativo, con claridad especifica, abordando las cuestiones de la visión y la ceguera cultural y artí[3]stica a la injusticia sistemática”.]
Howardena Pindell va fer un intent de recopilar tot el seu passat per tal de poder anar recuperant la seva memòria. Per això, el fragment que hem vist és autobiogràfic i en forma part de l’obra Free, White and 21. En aquest video, ella explica tots els murs que s’ha anat trobant al llarg de la seva vida, no solament per ser una dona, que ja era un obstacle grandíssim a sortejar, sino també per ser negra. Comença el video explicant que la seva mare tenia molts germans i germanes i que la seva àvia requeria de l’ajuda de minyones, una d’elles, al veure a la seva mare que era més fosca de pell que els seus germans, va pensar que estava bruta i la va netejar amb lleixiu, cosa que li va provocar cremadures greus als braços, les quals li van deixar les marques per tota la seva vida...
Ella vol donar veu a les discriminacions que es viuen a la seva actualitat, per això Pindell va explicant la seva experiència i, de tant en tant,  ella mateixa es tranforma en una dona blanca maquillant-se i va dient que ella no ha patit cap d’aquestes situacions que Pindell explica i que tampoc coneix a ningú que les hagi viscut, per tant diu que es molt exagerada i molt desagraida per que clar... amb tot el que s’havia fet per ella... però això si, sempre deixa clar que tant ella com les persones que ella coneix son blanques i lliures.


Tot això em fa pensar que tots aquests anys de lluita, lluita emponderada per dones com Howardena o com totes les altres artistes que vaig veure a la exposició de Feminismes, ha anat fent foradet i calant a la societat actual, però que ni tant sol estem a la meitat de camí. Queda molta feina per fer, moltes coses que reclamar i que lluitar.
A banda de veure el video al CCCB,[4] i l’he vist un parell de vegades més. Em vaig preguntar què es el que tenia aquesta obra per fer que vulgi veure els 12 minuts i 15 segons repetidament. Vaig comprendre que l’atractiu de l’obra es que aborda temàtiques i situacions d’actualitat. Encara que hagin passat 39 anys de la realització de l’obra fins avui, encara ens trobem en que hi ha molr racisme. Ens agrada que algú sigui la nostra veu, ja que no tothom s’atreveix a explicar i a defensar els drets de les dones negres.
Howardena Pindell a la vegada que dóna veu a aquest tema, fa un allau de llibertat, expressar tot el que té a dins i deixar-ho anar, que crec que a ella li fa sentir-se més lliure, més integrada o fer-se acceptar com dona, com persona negra i com a artista[5].
A la actualitat, jo mateixa que tinc una feina considerada com d’homes (sóc responsable de servei al departamente de Sistemes d’Informació d’un Hospital). Tinc el meu espai i crec que económicament estic ben situada, però hi ha moltes situacions que, encara sabent que estic en lo cert, el meu jefe (que és home), tractant-se d’alguna qüestió tècnica sempre busca l’ok d’un altre home, encara que jo hagi donat la resposta en primer terme.


Davant qualsevol situació de tensió, si un home s’impossa i exposa el que pensa, la resta opina que es una home pasional i reactiu, si jo al ser una dona m’imposso i expresso, la resta opina que sóc una histèrica o que tinc la regla. Sempre sento aquess frase “saca el látigo”. Crec que np són casos aillats, són la majoria d’homes que tenen aquest pensament.
Em fa pensar que no hem avançat molt en aquesta banda del tema feminista o de igualtat. Em sento tan forta i determinada, no deixo que la opinió de la resta m’afecti al meu interior, i també fa que sigui una mica “asocial”, però crec que és la única manera que tinc per afrontar-me a la situació, igual que la Howardena va trobar l’art com una vàlvula d’escapament envers les situacions que vivia realitzant les seves obres.
En conclusió, la obra de Pindel em va atreure tant per què, en el fons, em veia reflectida en la seva determinació, i em part en la seva discriminació.
Espero i desitjo que tal i com el patriarcat va ser un fet històric [6], gràcies als moviments de dones tindrà també un final.




[1] STOKES SIMS, Lowery.  Synthesis and Integration in the Work of Howardena Pindell, 1972–1992: A (Re) Consideration. https://muse-jhu-edu.sire.ub.edu/article/736831


[2] Cahan, Susan E. Mounting Frustration: The Art Museum in the Age of Black Power.Durham, N.C.: Duke University Press, 2016), p.160.
[3] OLIVER, Valerie. The art of Howardena Pindell. Johns Hopkins University Press, 2019. https://muse-jhu-edu.sire.ub.edu/article/736832 [En línia, recuperat el dia 10 d’octubre de 2019]


[4] PINDELL, Howardena: Free, white and 21. https://www.youtube.com/watch?v=b5tJNXiB9Ko [ En línia, 12 d’octubre de 2019]

[5] ALONSO, Rosana G. Howardena Pindell. Tropos de identidad que derriban la censura: [En linia, recuperat el dia 13 octubre 2019].https://www.stylefeelfree.com/2018/03/howardena-pindell-artista-mca.html


[6] Lerner, Gerda. La creación del patriarcado. Barcelona: Editorial Crítica, S.A. 1990.